¿Me vais a hacer una cesárea? 'No, no, no te preocupes que va a salir rápidamente'

¿Me vais a hacer una cesárea? 'No, no, no te preocupes que va a salir rápidamente'

La madre de la niña que sufre graves secuelas neurológicas desde que nació en el Hospital de Valdepeñas relata cómo fue el parto tras confirmarse la mayor indemnización por una negligencia médica en España: 5,2 millones de euros

“Me hubiera gustado que me hubieran dicho: ‘Perdona, no fue aposta, ha sido una negligencia’. Lo que pasa es que yo no sé si podría perdonarles, porque una cosa es que hubiera pasado sin que ellos supieran nada… pero es que lo sabían. Si es que me dijeron: ‘Paula tiene vuelta de cordón [umbilical] al cuello’. Y digo: ‘¿Me vais a hacer una cesárea’. ‘No, no, no te preocupes que va a salir rápidamente'”.

Con estas palabras se ha referido este jueves Ascensión Parra al ginecólogo y a la matrona del Hospital Gutiérrez Ortega de Valdepeñas (Ciudad Real) que asistieron el parto de su tercera hija, responsables, según la Justicia, de las graves secuelas neurológicas que sufre la niña, postrada en cama de por vida.

La madre, vecina de la localidad manchega de Villahermosa, concedió una rueda de prensa en Ciudad Real tras haber conseguido para su hija la mayor indemnización por una negligencia médica en la historia de España: 5,2 millones de euros, de los que la familia recibirá 4,9 millones tras descontar los 300.000 euros de costas.

La cantidad es fruto del acuerdo entre la acusación particular y las aseguradoras del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), después de que éste, tras dos sentencias judiciales a favor de la familia, haya decido evitar recurrir al Tribunal Supremo y pactar la indemnización.

Paula, quien nació el 14 de octubre de 2012, cumple 10 años este viernes. “El monitor comenzó a pitar, llegó la matrona y lo apagó. ‘No pasa nada, lo único que Paula lleva el cordón umbilical al cuello’. ‘Entonces, ¿al final me haces la cesárea?’. ‘No, no, no te preocupes que Paula pronto va a estar con nosotros’. Me pusieron en el potro, Paula no salía, llamó al ginecólogo, se puso a apretar en la barriga. Paula salió… cuando la vi caer: ‘Está muerta’. ‘No, no, no te preocupes que sólo está dormida‘”. Así describía Ascensión cómo fue el nacimiento de su hija en enero de 2020 cuando también compareció ante los medios para valorar la sentencia de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, que consideró a los sanitarios responsables de un delito de “lesiones por imprudencia profesional menos grave” y fijó la indemnización en 5,5 millones de euros, cantidad similar a la acordada ahora.

La falta de oxígeno provocó a la niña “un grave y severo daño neurológico”, según la citada sentencia. Paula sufre un 97% de discapacidad: no puede moverse, se alimenta por una sonda, no habla, y precisa entre otros cuidados que le aspiren con una cánula los pulmones constantemente porque no tiene el reflejo de toser.

Ascensión ha narrado también las dificultades que han tenido para afrontar el coste de los cuidados que precisa su hija -como fisioterapia respiracional a domicilio- con 387 euros de ayuda al mes. Hace dos años, contaba, su marido, agricultor con un sueldo de 1.200 euros mensuales tuvo que dejar de trabajar para ayudarla con Paula. “La estábamos cuidando mi madre y yo. Mi madre por el día y yo por la noche. Ahora la niña es más grande y mi madre no puede manejarla igual”, decía, dando las gracias al pueblo de Villahermosa por la ayuda que les han prestado.

Carmen Flores, la presidenta del Defensor del Paciente, que ha asesorado a la familia y ha estado presente en la rueda de prensa, ha lamentado que los sanitarios responsables de la negligencia sólo hayan sido condenados a una multa de 10 euros diarios durante nueve meses, lo que supone 2.700 euros. “Echo de menos que no haya inhabilitación para los profesionales que han cometido semejante horror”, dice a EL MUNDO.

“Me acuerdo de las palabras de Ascensión: ‘Yo no quiero dinero, quiero a mi hija sana’. Desgraciadamente no hemos podido devolverte eso, pero sí hemos podido amortiguar un poco el daño”, decía Francisco Fernández-Bravo, el abogado que ha representado a la familia.

Fuente:https://www.elmundo.es/espana/2022/10/13/634852acfc6c8382278b45be.html